El Loro Predicador

Un loro fue entrenado para predicar. El domingo la iglesia estaba llenísima para ver al loro dar la palabra. Intimidado por el público, el loro se quedó callado en el púlpito, arrastraba su pico de un lado para el otro, hasta que su entrenador dijo: “Predica loro, que si no lo haces, te quito todas tus plumas y te pongo con las gallinas.” Inmediatamente el loro miró a toda la iglesia y dijo: “¡Hermanos! Vamos a orar, que el enemigo ya empezó a manifestarse.”
Entierro del burro

Un día en un pueblo apareció muerto un burro frente a la iglesia, y pasaban los días y nadie lo recogía, y el pastor manda a la secretaria de la iglesia a llamar al alcalde y le dice: Señor alcalde, usted como alcalde por qué no manda que recojan ese burro.
El alcalde que no estaba ese día de muy buen humor le responde: Y usted como buena cristiana dele una cristiana sepultura.
Y la secretaria responde: Sí, pero como buena cristiana es también mi deber avisar a sus familiares.











